La roca
Dieciséis metros de excavación en roca sólida. Cinco niveles de parqueo van debajo de la tierra, y cada metro se ganó abriéndose paso en piedra viva. La pared de roca domina la obra — y le da al edificio la base que no negocia.
Cada 15 días publicamos lo que pasó de verdad en el terreno. Roca, acero, manos. Sin filtros y sin promesas: lo que ya está hecho.
16 metros de roca sólida debajo. Un equipo con más de 160 años de oficio combinado arriba. Esta es la historia de 2026, entrada por entrada.
Dieciséis metros de excavación en roca sólida. Cinco niveles de parqueo van debajo de la tierra, y cada metro se ganó abriéndose paso en piedra viva. La pared de roca domina la obra — y le da al edificio la base que no negocia.
Los bloques blancos que ves no son adorno: son el sistema que aligera cada losa sin restarle un gramo de fuerza. Cada uno se coloca a mano, en fila, con el acero pasando entre ellos. Precisión sobre la roca.
Desde el fondo del sótano, las columnas empiezan a subir. Andamios de madera, acero amarrado a mano y un equipo que se abre paso hacia arriba, nivel por nivel. Lo que hoy es esqueleto mañana carga una torre.
Manos que conocen su oficio. Ingenieros y maestros que han levantado más de 96,000 metros cuadrados antes de este. En la obra se revisa dos veces y se corrige antes de vaciar — así se construye lo que dura.
La estructura alcanzó el nivel 5 de parqueos — techo para más de 160 vehículos bajo La Esperilla — y la obra asomó por primera vez a la altura de la calle. Salimos de la roca. Ahora se construye hacia el cielo.
El hormigón fluye sobre los casetones y una losa más queda sellada. Cada vaciado se supervisa metro a metro, con el control digital en mano y el equipo completo en el terreno. Un piso deja de ser plano y empieza a ser lugar.
Casetones colocados, acero tendido, la losa lista para recibir el hormigón. Cada losa que sube es un piso más cerca de tu ventana. Esto ya está pasando en La Esperilla.
La próxima entrada se publica en 15 días. La obra no se detiene — la bitácora tampoco.
Residencia Gurabo se construyó con el mismo estándar y el mismo equipo de Constructora Adantiri. Aquí, trimestre a trimestre, cómo se levantó — y cómo luce hoy.
Así luce Residencia Gurabo — una casa que ya cuenta su propia historia en Santiago de los Caballeros.
Cada día de obra te acerca a tu primer café mirando el mar.